viernes, 31 de diciembre de 2010

"BAILA, BAILARINA" de María Jesús Jabato




Hace tiempo, mucho tiempo,
la abuela fue bailarina,
y danzaba con tutú
sobre un barril de sardinas,

y en la seda de las noches,
las de plata con espinas
brindaban a su salud
con licor de mandarinas.

lunes, 27 de diciembre de 2010

"CONFIDENCIAL" de Rafael Santos Barba



Hoy me he dicho que es el día
de que te diga al oído
eso que quiero decirte,
pero que nunca te digo.

No en voz alta,
no con gritos,
no de lejos:
al oído.

martes, 21 de diciembre de 2010

"¿VIENES A BELÉN?" de María Rosa Serdio


En vez de turrón y polvorones
llevan estrofas con tropezones,
sílabas de pan, tildes de azafrán
y un saco lleno de hiatos con sal.




Por un caminito
camino a Belén,
camina un sapito.
Camina ¿lo ves?

Con su pata rota,
con su lento andar,
con su glo-glo inquieto…
¡Teme no llegar!

Se acerca tortuga,
que sin prisa va.
Se ofrece a llevarle.
¡Bonita amistad!

Y, anda que te anda,
andando y cantando,
llegaron a tiempo
para…¡ el Nuevo Año!

Hicieron gran fiesta
al verlos llegar
porque fue su viaje
luz en Navidad.

jueves, 16 de diciembre de 2010

"EL CARACOL MARTÍN" de Alicia Esain


Se puso a llover en el bosque cuando alguien grito: -¡no me mojes! -. 
¡Qué mal humor! ¡Qué carácter! Tanta elegancia y ¡qué embarque! 
Bajo un llantén, tembloroso, un caracol se cobija
y seca angustiado las gotas de su americana amarilla.
-Este tiempo está revuelto, nadie lo puede entender.
Cuando no llevo paraguas siempre se pone a llover.
¡Estas nubes ya me hartan, nunca se ponen de acuerdo,
que esta americana mengua y de mi abuelo es un recuerdo!
 

Una vez en mi jardín
pasó algo extraordinario:
se vio al caracol Martín
sentado leyendo el diario.
Le pregunté preocupado:
—Oiga señor, ¿qué le pasa?
Él me dijo tristemente:
—Aquí ando, buscando casa.
—¿Qué ha pasado con la suya?
—fue mi pregunta inmediata.
—La he perdido —dijo el pobre—.
¡Un auto casi me mata!
—No se aflija, Don Martín
—le contestó mi hermanita
y en un momento le puso
sobre el lomo, una cajita.
Entonces el caracol
se fue a dormir muy contento
porque en lugar de una casa…
¡Tenía un apartamento!

miércoles, 8 de diciembre de 2010

"ÉRASE UNA AVISPA", de Victoria Martín Almagro

Un farol de mil colores 
adornaba ayer el bosque. 
¿Sabe alguien quién lo puso? 
¿Cómo se subió allá arriba? 
¡Y lo bello que lucía, 
con sus velas encendidas! 
Parecía cosa de hadas 
y era el nido de una avispa.


Érase una avispa
vulgar, gorda y lista.
En su basurero
miraba revistas.
"Quiero ser famosa,
cantante o artista
o, al menos -pensó-,
la protagonista
de una narración".
Buscó un periodista
y halló un escritor.
Se coló en su casa...
¡qué persecución!
¿Cómo entendería 
ese buen señor
lo que ella quería?
Se posa en sus cejas,
luego en su nariz
-o escribe de ella
o se queda allí-.
El escritor dijo:
"¡Mira que me pica!"
y dio un manotazo
a la pobre avispa.

Pero en ese instante
lo imagina todo.
¡Con qué poca vista,
con qué malos modos
le hizo la entrevista!
Y escribe en un folio:
"Érase una avispa
vulgar, gorda y lista..."